Atravesada por el río Guadalquivir y conocida mundialmente por ser la cuna del flamenco y de las tapas, es una ciudad que cautiva a todos los visitantes por su buen clima todo el año, su gastronomía y su arquitectura. 

Cada esquina esconde algo por descubrir: lugares llenos de historia y cultura. Lugares donde disfrutar de unas tapas o de una sangría. A todo esto le sumamos que caminar por sus calles es un placer: están perfumadas por más de 25.000 naranjos.

En este post te cuento los sitios imprescindibles que ver en la capital andaluza, ideal para visitar en tres o cuatro días.

Plaza de España


Casco Antiguo


Este conjunto de calles comerciales y plazas es uno de los más grandes de Europa y concentra la mayoría de los sitios de interés en Sevilla. Entre sus calles estrechas y adoquinadas no encontramos solo el barrio de Santa Cruz, sino también otros diez barrios más. Aquí es imprescindible pasear por la avenida de la Constitución, que pasa por la Catedral y desemboca en el Ayuntamiento en la Plaza de San Francisco. Esta es la plaza donde todos los años arman los mercadillos navideños. Desde aquí podemos caminar por varias de sus peatonales, entre ellas la calle Sierpes.


Avenida de la Constitución

Típico patio andaluz


Setas de Sevilla 


Localizada en el casco antiguo y también conocida como Metropol Parasol, esta estructura moderna de madera y hormigón está en la Plaza Encarnación y es uno de los sitios más populares de la ciudad. Destaca por su extraño diseño, que parecen "setas". Aquí no solo podremos disfrutar de unas preciosas vistas 360º del centro de Sevilla, sino también de noche podremos disfrutarla iluminada, comer unas tapas en su restaurante, realizar compras en el Mercado de la Encarnación o visitar el Museo Anticurium. En este último veremos restos arquitectónicos romanos y árabes. Para visitar las Setas, podremos comprar las entradas por 15€ por persona.

Setas de Sevilla


Parte superior del Metropol Parasol

La Giralda


Podríamos decir que este, junto con la Plaza España y el Alcázar de Sevilla es uno de los lugares más icónicos de Sevilla. Construida en el siglo XII como alminar de la mezquita de Sevilla, luego se agrandó en el siglo XVI para contener las campanas durante el período católico. Es, además, junto con el Alcázar y el Archivo de Indias considerado Patrimonio de la Humanidad.


Es muy interesante visitarla por su interior porque para llegar hasta la cima tenemos que subir sus 94 metros (que en su mayoría no son escaleras, sino que es una especie de ''rampa'' ya que se utilizaba para subir caballos). Una vez arriba, tendremos unas vistas panorámicas espectaculares de todo Sevilla. 


Para visitarla, al igual que a la catedral, de lunes a viernes de 14 a 15 podemos hacerlo de manera gratuita (con aforo limitado). La otra entrada, que incluye también la visita a la catedral y la Iglesia de El Salvador con audioguía cuesta unos 11 para adultos. 



La Giralda desde el patio de los naranjos


Vista panorámica de Sevilla con la Sevilla Tower de fondo

La Catedral


De estilo gótico y con el récord por ser la catedral con mayor superficie del mundo, guarda secretos que vale la pena descubrir. Su construcción se inició en 1401 en lo que antiguamente era la mezquita de la ciudad. Aunque las únicas partes originales que se conservan de esta mezquita hoy en día son el patio de los naranjos y los primeros dos tercios de la Giralda. Entre los varios tesoros que guarda, podemos ver la tumba de Cristóbal Colón.


Es imprescindible, al igual que para la mayoría de los monumentos de Sevilla, comprar la entrada con anticipación si queremos visitarla.

 

Barrio Santa Cruz


Pasear y perderse por las calles de este antiguo barrio es descubrir rincones especiales por todos lados. En él encontraremos la antigua judería de Sevilla, que es la segunda más importante en España después de la de Toledo. Además, podemos visitar la Plaza Santa Cruz, punto que vio nacer al barrio. Es común también toparnos con locales en las esquinas bailando flamenco para los turistas. Es un sitio lleno de historia que, además, alberga al Alcázar de Sevilla y el Archivo de Indias.


Barrio de Santa Cruz


Alcázar de Sevilla


Considero que este es uno de los sitios imprescindible que debemos visitar en Sevilla por su espectacular arquitectura mudéjar y gótica. Actualmente, es considerado el palacio más antiguo del mundo. Es un edificio que ha sido testigo de las distintas etapas históricas de la ciudad al que se le han ido añadiendo recintos, siendo el más antiguo de ellos del siglo XI durante la etapa islámica. 


Su interior es asombroso: techos tallados y decorados con diferentes patrones, pisos de mármol y jardines frondosos. Para visitarlo las entradas comienzan desde los 13,5.



patio interior en el Alcázar de Sevilla


Baños de María Padilla

Techo interno del Alcázar de Sevilla



Archivo de Indias


Ubicado también en el barrio de Santa Cruz, este edificio fue mandado a construir por Carlos III en 1785 para juntar en un solo edificio toda la documentación relacionada con las colonias americanas y de Filipinas. Fue también nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


Al ser un edificio con tantos documentos se recomienda contratar una visita guiada allí para no perdernos los más importantes detalles. Podemos encontrar, por ejemplo, el Tratado de Tordesillas y muchísimos documentos sobre la conquista en América, la vida social, económica y política de la época. Su entrada es libre y gratuita. 



Torre del Oro


Muy cerca del Alcázar de Sevilla y a orillas del río Guadalquivir, encontramos esta edificación de defensa del Alcázar construida entre 1220 y 1221. Al parecer, su nombre proviene de los reflejos dorados que producían los azulejos que tenía en su pasado.


Torre del Oro


Parque de María Luisa


Este pulmón verde de 40 hectáreas se puede visitar gratis y es el sitio ideal para zambullirnos en la naturaleza y descansar. Tiene una gran variedad de plantas en diferentes jardines, estanques, fuentes y glorietas. Podemos recorrerlo caminando o en bici, pero no podemos perdernos sitios como el Monte Gurugú, la isleta de los pájaros o el estanque de los lotos.  En su interior está Plaza de España.

Plaza de España


Esta enorme plaza fue construida originalmente para la Exposición Iberoamericana de 1929. En su centro tiene una gran fuente de agua, que es rodeada por canales con cuatro puentes. El edificio, al igual que los puentes, está decorado con azulejos hechos en el barrio de Triana. Además, el exterior del edificio tiene 48 bancos, cada uno de ellos en representación de cada provincia española. 


También aquí, en sus galerías, podemos encontrar con frecuencia locales bailando flamenco. Actualmente, tiene oficinas del gobierno de Andalucía y alberga el Museo Militar.


 
Canal de Plaza de España



Barrio de Triana


Ubicado al frente del centro histórico y cruzando el Puente de Triana encontramos uno de los barrios más auténticos de Sevilla. Es un barrio con mucha cultura y que concentra muchos de los maestros alfareros de la ciudad (artesanos que elaboran objetos de barro). Además de recorrerlo en su interior, no podemos dejar de recorrer la calle Betis, que bordea al río Guadalquivir y está repleta de simpáticas casitas de colores. También podemos visitar el Castillo de San Jorge y el Mercado de Triana.



Puente de Triana


Alameda de Hércules


Es una plaza que data del año 1574 y que en su alrededor concentra restaurantes, bares y discotecas, además de la movida más moderna y vanguardista de Sevilla. Es un barrio en tendencia donde encontramos infinidad de establecimientos para disfrutar de todo tipo de tapas o sangría. Pero, ¿por qué se llama Alameda de Hércules? Porque se colocaron dos columnas romanas de un yacimiento cercano junto con esculturas de Julio César y Hércules. Sumado a esto, la plaza está rodeada de álamos.


Compras: en el casco histórico en la calle Sierpes y alrededores es donde está el centro comercial de la ciudad. En este mismo casco histórico también está el Centro Comercial Plaza de Armas


Clima: los veranos son sofocantes y secos, con temperaturas que normalmente pueden superar los 40º. Los inviernos son una muy buena época para visitar la ciudad, ya que no hace tanto frío con una temperatura máxima promedio de 16º.


Cómo llegar: el Aeropuerto Internacional de Sevilla-San Pablo es el principal punto de llegada de turistas.

¿Cómo ir del aeropuerto al centro? Podemos tomar el bus de la línea EA que tarda unos 35 minutos y nos deja en la céntrica Plaza de Armas. Tienen una frecuencia de 15 minutos entre las 5:20 a 1:25 (desde el aeropuerto a la ciudad) y 4:30 a 24:30 (de Sevilla al aeropuerto). Cuesta 4€ por tramo. No hay conexiones con tren u otro transporte público, por lo que otra opción sería ir en taxi o coche privado. 


Transporte: 


Metro: un viaje cuesta 1,40 y puede comprarse dentro del bus.


Bus: un viaje cuesta 1,40 y puede comprarse dentro de la estación de metro. 


Para ambos transportes también podemos comprar la tarjeta de viajes ilimitados por día que podemos conseguir en Puntos de Atención de Prado San Sebastián, avenida Andalucía 11 y Plaza Ponce de León por 5 y la de tres días por 10.


Dónde comer: la estrella de la gastronomía de la ciudad son las tapas, muchas de ellas con pescado. En el casco histórico encontraremos un sinfín de sitios de tapeo. 


Entre las comidas más tradicionales encontramos el gazpacho, el pescaíto frito, soldaditos de pavía (tiras de bacalao rebozadas en harina y fritas), huevos a la flamenca, cocido andaluz y rabo de toro. En dulces tenemos las torrijas y dulces de convento



Un establecimiento típico para probar croquetas es Ricardo's en la calle Hernán Cortés 2.


Dónde dormir: alojarse en Sevilla puede ser un poco más económico que en otras ciudades de España, con habitaciones que van desde los 36 por persona por noche. La zona preferida de los viajeros para alojarse es en el casco histórico y en sus alrededores, como el barrio Macarena.



Mapa:



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